aborrecida, chocante y repuñosa
Just another WordPress.com weblogArchivos para problemas con los europeos
El hurto del cyclo.
Pamplona es una ciudad pequeñita, que se puede recorrer completa a pie en un par de horas. A la U me hago 20 minutos caminando, 30 para llegar hasta la escuela de arquitectura. En bici, de ida se hacen 5 minutos, porque es todo de bajada. Aqui todo mundo se mueve en bici, porque es super práctico y cómodo. Asi que decidi comprarme una, ya que después son super faciles de revender. Pues eso, primero me empeñé en la tarea de buscar una bici buena, bonita, y barata, pero no había ninguna de mi tamaño (se vuelve muy inseguro andar en bici por tantas cuestas si la bici te queda grande). El segundo problema que me encontré es que como Pamplona no es una ciudad nada llana, es casi un requisito que la bici tenga velocidades, porque si no es casi imposible subir las cuestas grandes. Pero lo principal, era lo de que fuera pequeña. Las plegables son chicas, pero la mayoría no tienen velocidades y además son más robables. Asi que al final y después de mucho buscar me compré una sólida, cómoda bici de ciudad Orbea. Y un buen candado.
En fin, el tema era subirla todas las noches, pero el viernes tenía mi primera revisión de proyectos, asi que la bici durmió abajo. Estaba lloviendo, me asomé para revisar que ahi siguiera, y continué haciendo la maqueta. Y seis horas después, por la mañana que bajé, ya no estaba.
Tuve que ir corriendo a proyectos, llegué tarde, y luego saliendo, ir a hacer la denuncia con la policía. Me dicen que ya con la denuncia si la llego a ver por la calle o algo, solo debo llamar a la policía y ellos ya se harán cargo. Pero siendo realista, se que es muy poco probable que la encuentre. Como quiera dedicaré el dia de hoy a ir a las tiendas de segunda mano a buscarla, por si las moscas. Si es que ratas hay en cualquier parte…
¡Qué triste!
Problema maletoso: ¡resuelto!
Llevo dos coquetas maletas todoterreno repletas de latas, zapatitos y libros. La mochila de la laptop se la regalé a mi hermano y la cambié por una ligera fundita de neopreno, que cargaré a cuestas, pipila-style, durante el viaje. La ventaja de la mentada funda es que me salió gratis- cortesía de dos amables empleados de palacio de hierro, ahuevados en venderme un maletón bárbaro que solo servía para poner la lap (y pesaba como 7 kilos per se). Tanto era su afán por venderme maletas en las que no cabía mi laptop dinosáurica, que hasta fueron a desconectar una de las laptops de 17″ del display para tratar de hacerla entrar en sus diferentes maletines. Obviamente, no cabía en ninguno. A los fabricantes de maletines no les interesa el mercado de gente que compra computadoras gigantes. Cualquier maletita o mochila para lap semidecente llega hasta las 15.4″, y es ahi donde se da el cambio a maletín de sr. de negocios, inmenso, imponente, nada práctico.
-Bueno, si ya voy a tener que comprar una maleta, pues que sea una más grande, porque no voy a pagar más de mil pesos por una mochila para lap.
-Mira, si me compras el maletín, te regalo una funda para la lap.
- No hay para laps de 17″, créeme, tengo años buscándola.
-Te aseguro que si tenemos, y te la regalo, si compras el maletín. Mira (y la saca de la bodega, el santo grial de los dueños de pantallas de 17″…la funda)
-Bueno (ya totalmente decidida a comprar lo que sea)… pero mejor te compro ésta maleta.
-Ok.
Y así partiré feliz en un par de días, con mi maleta morada, mi maleta roja y mi laptop naranja, más colorida que un kinder.
Problemas de equipaje
El problema principal con los europeos es que tienen los pies muy grandes. Eso, además de ser un poco triste porque significa que no compraré zapatos nuevos en un año y medio (dios mío jesucristo), representa un problema potencial de equipaje: no caben mis zapatos en la maleta.
Dado que tengo derecho a llevar dos maletas pero no puedo cargarlas porque, aceptémoslo, aun que mis bíceps se vean fortachones y de gimnasta, la verdad tienen la fuerza de un caracol y medio, asi que NO puedo cargar dos maletas Y la laptop, que es del tamaño como de, una tv de pantalla plana para tener en la cocina y pesa otro tanto.
UF! anyway, tengo que embutir todo en una maleta. UNA maleta. Mis zapatos, amén de ser pequeñitos, son muchos. Una opción obvia es dejar algunos, y claro que lo haré, pero incluso reduciendo la cantidad a la mínima necesaria zen ultra plus, hay problemas.
Una opción menos obvia pero no por eso menos práctica es la de utilizar el espacio interior de los zapatos. Calcetines es lo primero que pensé que podía ocupar ese espacio, pero la verdad es que los calcetines son super prácticos para rellenar todos los huequitos de la maleta donde no cabe ninguna otra cosa. Asi que mis zapatos irán rellenos de delicias culinarias mexicanas: latitas de chile chipotle, salsas mayas, incluso las botas pueden llevar bolsas de frijoles refritos. Quisiera llevar limones verdes y chiles frescos, pero me da miedo que la interpol me meta en un cuartito de Barajas y me manden de regreso por smuggler.



