aborrecida, chocante y repuñosa

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Estoy pintando un gato.

Estoy pintando un gato. Con acrílicos multicolor, fosforescentes y divertidos. Me mira fijamente, casi retándome a que lo traiga a la vida. Me imagino su ronroneo, un cuerpúsculo pequeñito y tibio en mi regazo. Tiene los ojos amarillos, las orejas azules y la naricita morada. Es hermoso.

Todos los miércoles voy a verlo, le trato de traer a la vida, como a un frankenstein felino. Raspo el pincel sobre el lienzo, lo cargo de pintura y acaricio sus contornos. Es hermoso, es hermoso.

amaneceres color salmón

Y cuando digo salmón no es salmón cocido sino salmón crudo, brillante, vivo.

Eso es lo que tiene dormir con la ventana abierta: te levantan los amaneceres más bonitos del mundo.

silencio monástico

El motivo de mi silencio casi monástico es que estoy sumergida en aprender la historia de Pamplona. En dos días o así, porque tengo cursos teóricos que no tienen nada que ver con eso, que es de proyectos. Pero bueno, en cuanto a Pamplo: tiene una historia super interesante. Bueno, creo que la historia de cualquier ciudad debe ser super interesante si uno se mete hasta por los codos en ella. Por ejemplo, nomás pa quitarme el papel de arquitecta de enmedio y entrarle a lo demás, prosigo: los barrios más antiguos de Pamplona eran burgos en pugna, y en medio había un trozo de tierra de nadie. Por eso, el casco viejo, la parte medieval, está toda apeñuscada y densa y derepente hay plazas, porque ésas eran las zonas de nadie, la linea divisoria. Pero en cuanto a los personajes, es una pasada. Aqui hay un montón de cosas en referencia a Carlos III, monarca del Reyno de Navarra, y de hecho una de las avenidas principales de la ciudad lleva su nombre. Pero lo que pocos saben es que antes de Carlos III reinó Carlos II, también conocido como el Malo. Éste era un Santa Ana por donde se lo vea: perdió los territorios de Brie y quería recuperar Champagne pero nadamás no se pudo. Andubo haciendo alianzas con los de Castilla y también con los de Aragón, que estaban peleados entre sí. Y por si fuera poco, después de que hizo un desmadre se fue a refugiar a Francia 10 años en lo que se calmaban las cosas. Ya después se regresó a Pamplona, pero se enfermó. El doctor le recomendó que lo envolvieran en vendas mojadas en vino tinto (menudo remedio casero) para curarlo de su enfermedad. Pues la enfermera que lo estaba atendiendo llegó al cuello después de envolverlo todo, y no teniendo hilo para coserlo y cerrar el traje de vendas, se le ocurrió sellarlo con la cera de una vela. ¡Uh-oh! El hombre, bañado en vino como estaba, prendió fuego más rápido que un cerillito, y en lo que dices la-noche-que-Chicago-se-murióoo, ¡plaf! Estaba acabado. No me imagino la cara de la criada al comunicar la noticia: “Este…¿se acuerdan del rey? bueno… pues es que se me quemó”. Al final le sacaron el corazón por un lado y las vísceras por otro, y lo enterraron en tres lugares diferentes. El corazón está dentro de la catedral de Pamplona.

Suficiente interrupción del silencio. Tengo que ponerme a trabajar.

El hurto del cyclo.

Pamplona es una ciudad pequeñita, que se puede recorrer completa a pie en un par de horas. A la U me hago 20 minutos caminando, 30 para llegar hasta la escuela de arquitectura. En bici, de ida se hacen 5 minutos, porque es todo de bajada. Aqui todo mundo se mueve en bici, porque es super práctico y cómodo. Asi que decidi comprarme una, ya que después son super faciles de revender. Pues eso, primero me empeñé en la tarea de buscar una bici buena, bonita, y barata, pero no había ninguna de mi tamaño (se vuelve muy inseguro andar en bici por tantas cuestas si la bici te queda grande). El segundo problema que me encontré es que como Pamplona no es una ciudad nada llana, es casi un requisito que la bici tenga velocidades, porque si no es casi imposible subir las cuestas grandes. Pero lo principal, era lo de que fuera pequeña. Las plegables son chicas, pero la mayoría no tienen velocidades y además son más robables. Asi que al final y después de mucho buscar me compré una sólida, cómoda bici de ciudad Orbea. Y un buen candado.

En fin, el tema era subirla todas las noches, pero el viernes tenía mi primera revisión de proyectos, asi que la bici durmió abajo. Estaba lloviendo, me asomé para revisar que ahi siguiera, y continué haciendo la maqueta. Y seis horas después, por la mañana que bajé, ya no estaba.

Tuve que ir corriendo a proyectos, llegué tarde, y luego saliendo, ir a hacer la denuncia con la policía. Me dicen que ya con la denuncia si la llego a ver por la calle o algo, solo debo llamar a la policía y ellos ya se harán cargo. Pero siendo realista, se que es muy poco probable que la encuentre. Como quiera dedicaré el dia de hoy a ir a las tiendas de segunda mano a buscarla, por si las moscas. Si es que ratas hay en cualquier parte…

¡Qué triste!

Razones para amar Europa I

No hay mosquiteros.

Hello open window :)

Lo más extrañado

Que conste que no estoy hablando de personas, pero lo que más extraño de México no es ni la comida, ni mi cama con su colchón fantástico, ni la mitad de mi ropa que se quedó allá, ni mi carro. No. Lo que más extraño, es la red 3G.

Es increíble el nivel de esclavitud al que estoy sometida por mi iphone. Anoche que no podía dormir y mi jetlaggeado ser daba vueltas en la cama, presionaba tristemente el botón de mail en el teléfono, y luego el de facebook, solo para recibir la triste notificación de que no había ninguna red Wi-Fi en la cercanía…3G, ¿dónde estás cuando te necesito? Por cierto, si Telcel es un robo, Telefónica está al nivel de Ocean’s Eleven. No tienen un plan de datos ilimitado, te dejan bajar cierta cantidad de megas y luego te bajan a 128mbps, qué es como a velocidad Edge, que es una basura. Para el caso, mejor apagar esa función y ahorrar batería.

Si, lo he confirmado. Tengo 3G withdrawl syndrome. Síntomas:

- Voy caminando por al calle deseando tener el maps pq est0y perdida.

- Quiero llamar por Skype pero no puedo.

- Quiero saber qué estan comiendo, quién está enojado con quién y que tal estubo la fiesta de ayer y mi facebook nomás no va.

- Juro que el Iphone me está viendo, triste, desolado, como diciéndome, ¿por qué me desamparas? ¡Actívame el roaming internacional de telcel! No te me quedes ahi sin hacer nada… y yo pienso: ¡JA! Hasta crees… sale muy caro.

Problema maletoso: ¡resuelto!

Llevo dos coquetas maletas todoterreno repletas de latas, zapatitos y libros. La mochila de la laptop se la regalé a mi hermano y la cambié por una ligera fundita de neopreno, que cargaré a cuestas, pipila-style, durante el viaje. La ventaja de la mentada funda es que me salió gratis- cortesía de dos amables empleados de palacio de hierro, ahuevados en venderme un maletón bárbaro que solo servía para poner la lap (y pesaba como 7 kilos per se). Tanto era su afán por venderme maletas en las que no cabía mi laptop dinosáurica, que hasta fueron a desconectar una de las laptops de 17″ del display para tratar de hacerla entrar en sus diferentes maletines. Obviamente, no cabía en ninguno. A los fabricantes de maletines no les interesa el mercado de gente que compra computadoras gigantes. Cualquier maletita o mochila para lap semidecente llega hasta las 15.4″, y es ahi donde se da el cambio a maletín de sr. de negocios, inmenso, imponente, nada práctico.

-Bueno, si ya voy a tener que comprar una maleta, pues que sea una más grande, porque no voy a pagar  más de mil pesos por una mochila para lap.

-Mira, si me compras el maletín, te regalo una funda para la lap.

- No hay para laps de 17″, créeme, tengo años buscándola.

-Te aseguro que si tenemos, y te la regalo, si compras el maletín. Mira (y la saca de la bodega, el santo grial de los dueños de pantallas de 17″…la funda)

-Bueno (ya totalmente decidida a comprar lo que sea)… pero mejor te compro ésta maleta.

-Ok.

Y así partiré feliz en un par de días, con mi maleta morada, mi maleta roja y mi laptop naranja, más colorida que un kinder.

Miedo a la influenza II

Rumbo a mi segunda cita con el doctor en los últimos 8 días. Ahora si, le guste o no, me va a tener que inyectar: no pienso chutarme medio día en un avión con un dolor de oídos debido a mi excesus mocosus. Además estoy tosiendo como pulgoso. Ah, pero lo bailado en la boda de Marianita y Rafa, nadie me lo quita.

Miedo a la influenza

Traigo una gripa que parecen dos. No es broma, llevo las últimas 24 horas en posición horizontal excepto para bañarme y ocasionalmente ir a hacer pipí. Not funny! Ya me fui a checar y al parecer es una gripe común, pero no está padre. Entre que no me llega mi visa y que estoy dormitando febrilmente, tengo pesadillas en donde llego a Madrid y me queda un vagón del metro para mi sola con mi sombrero, como en el anuncio. Y para colmo, la dermatóloga me prohibió usar hand sanitizers, asi que ando echándole Lysol a cuanta superficie se me ponga en frente.

Por otro lado, sigo con el dilema maletoso, y por cierto, ¿Alguien sabe cuales son las medidas de la maleta que puedes llevar arriba? Aqui en mi casa hay varias pequeñuelas pero quiero pensar que no es el tamaño de la más chica… a penas si cabe la lap.

Problemas de equipaje

El problema principal con los europeos es que tienen los pies muy grandes. Eso, además de ser un poco triste porque significa que no compraré zapatos nuevos en un año y medio (dios mío jesucristo), representa un problema potencial de equipaje: no caben mis zapatos en la maleta.

Dado que tengo derecho a llevar dos maletas pero no puedo cargarlas porque, aceptémoslo, aun que mis bíceps se vean fortachones y de gimnasta, la verdad tienen la fuerza de un caracol y medio, asi que NO puedo cargar dos maletas Y la laptop, que es del tamaño como de, una tv de pantalla plana para tener en la cocina y pesa otro tanto.

UF! anyway, tengo que embutir todo en una maleta. UNA maleta. Mis zapatos, amén de ser pequeñitos, son muchos. Una opción obvia es dejar algunos, y claro que lo haré, pero incluso reduciendo la cantidad a la mínima necesaria zen ultra plus, hay problemas.

Una opción menos obvia pero no por eso menos práctica es la de utilizar el espacio interior de los zapatos. Calcetines es lo primero que pensé que podía ocupar ese espacio, pero la verdad es que los calcetines son super prácticos para rellenar todos los huequitos de la maleta donde no cabe ninguna otra cosa. Asi que mis zapatos irán rellenos de delicias culinarias mexicanas: latitas de chile chipotle, salsas mayas, incluso las botas pueden llevar bolsas de frijoles refritos. Quisiera llevar limones verdes y chiles frescos, pero me da miedo que la interpol me meta en un cuartito de Barajas y me manden de regreso por smuggler.

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